Luego una acción narrativa puede empezar a emerger del intercambio entre los personajes, de la misma manera en que una buena fiesta resulta diferente a las expectaciones previas del ama de casa y, sin embargo, se desarrolla a partir de la concepción original de la misma persona. Con un guión, los actores tratan de convencer al escritor, si es que está presente, de que mejore sus líneas; con la improvisación, los actores deben trabajar basándose en su propio talento. ¿Por qué suponer que el ingenio de esta compañía de inteligentes actores británicos tendrá menos conocimiento del modo y de la historia que un escritor de guiones que trata de expresar su concepción remota de lo que deben haber sido Churchill y Beaverbroke? ¿Por qué suponer que Wells y Burton tienen una idea mejor? ¿Acaso no es más posible que ellos tengan un conocimiento instintivo empotrado en su carne ambulatoria? ¿Acaso no podría la compañía, con sus buenos actores empapados en su propia historia, revelarnos más lo que ...